martes, noviembre 6

seguimos siendo alfombras


Pasan y pasan por encima,
es más, que importa la escasa respuesta
de un pueblo sin parpados, que olvidó de soñar.
Seguimos siendo niños por criar
obedeciendo y siguiendo reglas.
Nos ponen al rincón 
como el viejo profesor,
respondemos como el viejo alumno
no chistamos el abuso.

Que importa la poca respuesta
de un pueblo que no descansa
porque el descanso principia al sueño
que más da, ya nadie sueña.

Los  jóvenes yacen
en cementerios cibernéticos
los viejos pusieron sus restos
en ataúdes para horas extras
el domingo en familia pasó al olvido,
pues papá trabaja a la vanguardia
y mamá está poseída
por la caja de colores cada vez más plana.

Seguimos siendo alfombra,
aunque alguna vez fuimos tierra
y el polvo nos atoraba,
algunos  alfombras rojas
elegantes y bien usadas,
pero alfombras al fin y al cabo.

Seguimos siendo el suelo,
Aunque nos pisen con zapato fino,
aunque nos pisen pies aristócratas
pies recién lavados y encremados,
aunque nos pisen viejas con juanetes
elegantes de familia,
Seguimos siendo alfombras.

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