jueves, septiembre 13

Alocado verso

hago al viento mis preguntas
lentamente das mil respuestas
el dulce calor de tus brazos
cubre mi amarga soledad
el dulce aroma de tu piel
llena de almíbar mis manos
el azúcar de tus ojos
endulza mi torpe mirada.

muere la vergüenza como mueren 
los viejos vagones olvidados en la estación
mil frases pasan al recuerdo
y solo veo el blanco resplandor de tu silueta
de tu contorno de princesa.

Guardo los puñales como el águila
cuando duerme sobre nubes
y con el se queda la melancolía
conmigo viene tu belleza
y con tu encanto salgo a caminar.

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