Definitivamente las acusaciones
algo tienen contra mis escritos.
Quieren ver magia
O algo diferente
Y creo que se equivocan.
En mis líneas reabundan:
El amor (más de diez veces)
Los pueblos (unas dos)
Dios (infinitamente)
Mi llamado (dejémoslo para otra ocasión)
Dichos rojos (más de lo que piensan)
Una musa inspiradora… (siempre)
podría seguir, pero...
sería una lista interminable
y no quisiera agotar
la vista de mis lectores.
Ciertamente mis escritos
son tema a criticar,
porque han pasado miles
escribiendo sobre lo mismo.
Por ejemplo:
Al amor le hicieron veinte poemas,
incluso (con dedo alzado)
Una canción desesperada.
A los pueblos:
Una canción unida,
Un canto general,
Odas y poemas épicos.
A Dios
Le escribieron la biblia
Con Ciento cincuenta salmos,
proverbios, cantar de los cantares,
etc.
A mi llamado:
Nadie aun escribe.
De los dichos rojos:
Hicieron filosofía,
A las musas inspiradoras:
Todos los poemas
Que hablan de amor.
Cuando leo todo esto
Comienzo a sentir
Que escribo y pierdo el tiempo
Y les hallo la razón.
En mis escritos no hay nada nuevo.
Aunque hay algo distinto.
Quizá solo yo noto
que cuando escribo…
que cuando escribo…
Del amor por ejemplo,
Hay pasión
Cuando mi lápiz
Escribe pueblo
Pasión,
cuando
Es Dios el referente,
Pasión,
cuando
Mi llamado es el protagonista.
Pasión, al momento
de escribir con rojo.
Pasión, cuando
Mi musa inspiradora Está enfrente
Lista para hacerla poema.
Pasión.
Innegable,
Al instante de abrir mis ojos,
todas las mañana
Y al levantarse para vivir...
Podrán reabundar Los escritos,
Los poemas, Las tesis, Las canciones,
Los poemas, Las tesis, Las canciones,
Pero la pasión Poco abunda.
Me hace diferente,
Claro: mi sello
Es la pasión
Eso no lo critiquen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario